Tienes que dejarlo ir. Tomarte la medicación, creer que tu vida puede ser más que esta falsa película indie a la que te has vuelto adicto. Una mezcla de novela de Kerouac, raperos underground españoles y realismo deprimente a lo Dostoievski. No eres un vagabundo victima de la vida con profundos reflexiones existencialistas. Estas tomando la decisión de estar dónde estás y de seguir siendo quién eres. Hay alternativa pero no te interesa. No llega a tanto el determinismo. Haces exactamente todo lo que te va a sentar mal; no tomar ninguna medicación, emborracharte, comportarte como si los diagnósticos fueran teorías conspiranoicas, rehuir la idea de un trabajo fijo, negarte cualquier rutina... nada fijo y a nadie presente. ¿Por qué? ¿De verdad todo es trastorno, todo puede ser explicado desde lo clínico? Vas a cumplir 32 años no puede ser que aún andes con "El primer beso con *Fulana* fue lo mejor que me ha pasado en la vida". Me saca de quicio esta negativa tuya a percibir a las mujeres como seres humanos, como iguales. Tú con tus musas, tus arquetipos, tus endiosamientos y la dependencia tan cansina al amor fracasado. ¿La idea que tienes de ti mismo de verdad depende de la relación que tengas con una mujer? ¿No existes, acaso, sin mirarte en el espejo femenino? No puedo evitar pensar en cuánto de ti se ha perdido, y al hacerlo pienso que quién soy yo para pensar en algo así o si acaso esto que creo se ha perdido realmente no fue también invención, esta vez mía. A veces me pregunto que símbolo habrás creado a mi alrededor. La realidad no es blanca y negra. La alternativa a estar metido hasta la cintura en tus delirios no es trabajar en una empresa 40h al mes viviendo en una ciudad. Las posibilidades se extienden más allá de esta visión binaria tan casposa. Escoges terriblemente a la gente en la que confías y con la que te relacionas. ¿Dónde queda tu espíritu crítico? ¿Tu sentido objetivo? Lo que menos soporto de quien sea que eres, es la forma en la que hablas de las mujeres. Este misticismo impostado de lo femenino que hace que acumules ira y frustración contra algo que, literalmente, te has inventado. No me entristece ni me sorprende, pero me resulta increíble como tu discurso heterobásico, de una simpleza que hace llorar, se traduzca en tu cerebro como algo profundo, imposible de expresar. ¿Hay personas que se pierden así? ¿No hay forma de volver atrás? Creo que es interesante e importante volver a las personas que nos importaban. Quienes son ahora rompen la falsa percepción que se crea en el recuerdo. Al final y al cabo, el recuerdo es demasiado definitorio para ser fidedigno. Nada fue tan terrible ni tan increíble, pero esos picos de emoción acaban tiñendo toda una experiencia. Los recuerdos se convierten en fósiles, huellas sin contexto, restos aislados que han quedado separados irreversiblemente de lo que los creó. Siento que vives sosteniendo con tus manos huecas estos recuerdos petrificados, las palmas hacia arriba como ofreciendo algo, y que, aunque te duelan los brazos de sostener su peso, preferirías que te aplastaran a soltarlos.
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